Creemos

Creemos

Nuestros valores

Creamos MedioMundo en el 2006 como un espacio con el que nos hubiera gustado contar en nuestros anteriores trabajos: un lugar de encuentro, de escucha y de desafíos. Pasan los años, los valores quedan.

Tenemos la profunda convicción de que la transformación empieza por casa. Que no siempre podemos cambiar lo que nos pasa, y sí podemos cambiar cómo nos lo tomamos.

Creemos en la libertad de expresión, de pensamiento, de sentimientos. Que todas las miradas son válidas.

Creemos que todo se puede decir, sólo hay que elegir muy bien cómo, cuándo y para qué.

Creemos en la honestidad y la autenticidad. Que hacia adentro la mirada tiene que ser implacable, registrando lo bueno y lo malo. Y que hacia afuera no necesitamos decir todo lo que pensamos, con elegir lo que es verdadero y relevante, es suficiente.

Creemos en los espacios seguros y de confianza donde compartir experiencias y reflexiones.

Creemos que en el error siempre hay una oportunidad para aprender algo.

Creemos en el aprendizaje colaborativo. Lo que yo sé mas lo que vos sabés da lugar a nuevos conocimientos.

Creemos en la audacia para explorar lo desconocido, desafiar las limitaciones autoimpuestas y abrir nuevas posibilidades. En la flexibilidad para adaptarnos. Y en la resiliencia cuando las cosas no salen como lo planeamos.

Creemos en que tenemos responsabilidad sobre el mundo del que somos parte. Que lo que hacemos y decimos, o dejamos de hacer y decir, impacta en el ecosistema a nuestro alrededor: personas, animales, ambiente.

Creemos en el respeto sobre todas las cosas. También en el respeto hacia una misma, uno mismo.

Creemos en que tener una actitud inclusiva nos hace tanto bien a nosotras como a las personas usualmente excluidas.

Creemos que las miradas diversas enriquecen la conversación, los proyectos, los vínculos.

Creemos que la felicidad es rentable: las personas felices duermen mejor, comen mejor, se relacionan mejor, son más productivas.

Creemos en la incomodidad como fuente de información. Si algo hace ruido, por algo es.

Creemos que hay palabras con mala prensa que es necesario resignificar, como “ambición”. La ambición es motor, es inspiración. El secreto está en seguir el impulso que nos da la ambición de manera ética, equilibrada y respetuosa.

Creemos también que la humildad está sobrevalorada, o al menos que no sirve si, por ser humildes, nos auto-anulamos.

Creemos que en red funcionamos mejor. Somos seres sociales y tender puentes sólidos es una herramienta clave.

Sabemos que es necesario empezar por mejorar el propio m2. Y en una de esas, quien te dice, inspirás a alguien a cambiar el suyo. Y asi, de a un metro cuadrado a la vez, podemos cambiar el mundo.

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